{"id":1499,"date":"2014-11-21T13:36:50","date_gmt":"2014-11-21T16:36:50","guid":{"rendered":"http:\/\/leyendo.taller-palabras.com\/?p=1499"},"modified":"2020-06-01T13:19:53","modified_gmt":"2020-06-01T16:19:53","slug":"cortafuegos-henning-mankell","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.taller-palabras.com\/WordPress_05\/?p=1499","title":{"rendered":"Cortafuegos \u2013 Henning Mankell"},"content":{"rendered":"<p align=\"left\"><a href=\"https:\/\/www.taller-palabras.com\/WordPress_04\/?product=cortafuegos-henning-mankell\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Adquiere un ejemplar<\/a><\/p>\n<pre><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignleft wp-image-1500\" src=\"https:\/\/www.taller-palabras.com\/WordPress_05\/\/wp-content\/uploads\/2014\/11\/Cortafuegos_tapa.jpg\" alt=\"Cortafuegos_tapa\" width=\"100\" height=\"211\"><strong>Ir tras una pista, entender el m\u00f3vil, atar cabos, moverse de una huella a otra cuando las muertes se suceden y cuando \u00e9sas muertes se tocan, pero solo tangencialmente ese es el comienzo de Cortafuegos una historia que desde el principio nos introduce en el v\u00f3rtice de un remolino que nos succiona hasta la p\u00e1gina final.\nLa trama comienza con un taxista agredido por un par de adolescentes, se contin\u00faa con una chica que&nbsp; muere electrocutada y un hombre que parece haber muerto de un infarto aun cuando su m\u00e9dico de cabecera asegura que ten\u00eda una salud de hierro.\nY las muertes se suceden.<\/strong>\n<script async=\"\" src=\"\/\/pagead2.googlesyndication.com\/pagead\/js\/adsbygoogle.js\"><\/script>\n<!-- adaptable_texto -->\n<ins class=\"adsbygoogle\" style=\"display: block;\" data-ad-client=\"ca-pub-2391984088922199\" data-ad-slot=\"6200009149\" data-ad-format=\"auto\"><\/ins>\n<script>\n(adsbygoogle = window.adsbygoogle || []).push({});\n<\/script>\nComo un hacker experto que entra y sale de un sistema de seguridad y lo vulnera, as\u00ed logra Mankell que nos sintamos como lectores, vulnerados ante la inmediatez de las muertes sin un aparente hilo conductor, solo porque alguien parece querer borrar huellas, no dejar marcas. En esta octava entrega de la serie de Wallander, acompa\u00f1amos una vez m\u00e1s al inspector m\u00e1s famoso del siglo XXI que se ha convertido en la estrella del policial contempor\u00e1neo. Wallander es un hombre que ya a esta altura de las entregas, pasa la cincuentena y sobre cuyos hombros pesa cada vez m\u00e1s la vida. Henning Mankell no deja de regalarnos, con cada libro de la serie, un marco referencial coherente desde la primera hasta la doceava entrega en el 2013. Asistimos en cada una de ellas a la decadencia de una sociedad del Primer Mundo que lejos de quedar exenta de la problem\u00e1tica de otras sociedades menos avanzadas, acusa todos los s\u00edntomas de la modernidad: violencia, hast\u00edo, soledad. Cortafuegos es un policial cuya trama impecable nos rebela una vez m\u00e1s que Mankell es uno de los mejores escritores del g\u00e9nero de los \u00faltimos tiempos. La sencillez de su prosa resalta de manera parad\u00f3jica con la complicada red de situaciones que lejos de una soluci\u00f3n simplista sumerge al lector en una marea de situaciones que ahogan y desequilibran. En \u00e9sta como en todas y cada una de sus novelas la gracia radica justamente en c\u00f3mo se van complicando los hechos, y sin espacio para una bocanada de aire fresco, cuando parecemos llegar, junto con Wallander al borde de una respuesta, damos vuelta la p\u00e1gina y aparece otro interrogante que no solo desbarata lo hasta entonces dilucidado sino que es un escollo m\u00e1s por derribar. \n<em>\u201cPor una raz\u00f3n no consegu\u00eda ver a trav\u00e9s de los acontecimientos para vislumbrar el m\u00f3vil, aquella gu\u00eda que tanto necesitaban. No, no lograba acceder a aquel punto\u201d<\/em> (pag. 402) \nEsta frase que aparece promediando el libro, bien podr\u00eda aparecer en todas las historias de esta serie. La imposibilidad de ver, la imposibilidad de acceder, la imposibilidad de comprender es el reflejo y una alegor\u00eda de la imposibilidad de entender de la moderna sociedad sueca que Mankell intenta reflejar. Por qu\u00e9 una forma de vida modelo durante d\u00e9cadas y modelo para el mundo entero, de repente parece haberse contaminado de una endemia generalizada: la desidia del ser humano hacia el propio ser humano. Y entonces el temor: <em>\u201cPercibi\u00f3 asimismo una comez\u00f3n, un incipiente temor a haber emprendido un camino totalmente err\u00f3neo. Era su cometido dirigir el trabajo del grupo de investigaci\u00f3n, pero que no cre\u00eda estar capacitado para ello\u201d <\/em> \nLos medios de comunicaci\u00f3n son objeto en Cortafuegos de duras cr\u00edticas. En la novela, Wallander se enfrenta en dos ocasiones de manera muy dura a los medios de comunicaci\u00f3n y a sus representantes. \n<img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignleft  wp-image-1501\" src=\"https:\/\/www.taller-palabras.com\/WordPress_05\/\/wp-content\/uploads\/2014\/11\/Cortafuegos_autor.jpg\" alt=\"Cortafuegos_autor\" width=\"180\" height=\"2100\">En una primera situaci\u00f3n Mankell introduce en escena los l\u00edmites de la prensa en la sociedad que se contraponen con el derecho a la intimidad de los ciudadanos. El segundo episodio coloca a Wallander como v\u00edctima directa de la manipulaci\u00f3n informativa. Podr\u00edamos tomar como propio de nuestra sociedad el corolario de estas situaciones: Desde la perspectiva del acto criminal, los medios de comunicaci\u00f3n deber\u00edan quedar totalmente desprovistos de su funci\u00f3n cr\u00edtica y limitarse a ejercer su funci\u00f3n primaria, es decir, la transmisi\u00f3n de informaci\u00f3n. \n<script async=\"\" src=\"\/\/pagead2.googlesyndication.com\/pagead\/js\/adsbygoogle.js\"><\/script>\n<!-- adaptable_texto -->\n<ins class=\"adsbygoogle\" style=\"display: block;\" data-ad-client=\"ca-pub-2391984088922199\" data-ad-slot=\"6200009149\" data-ad-format=\"auto\"><\/ins>\n<script>\n(adsbygoogle = window.adsbygoogle || []).push({});\n<\/script>\nSi bien las doce novelas de la serie pueden leerse de manera independiente que es la forma en que yo misma he decidido hacerlo por una cuesti\u00f3n de acceso a las obras, mi recomendaci\u00f3n es que las lean de forma cronol\u00f3gica. Son muchas las referencias en esta octava entrega a varias de las anteriores y aunque no haberlas le\u00eddo antes no impide seguir la trama y entender el argumento, el trabajo de intertextualidad que Mankell realiza con sus producciones anteriores es interesante a la vez que enriquecedor, porque muchas de esas referencias ejemplifican muy oportunamente nuevas situaciones similares a las ocurridas en el pasado de Wallander. Las doce novelas de la entrega conforman un corpus narrativo imperdible para los amantes del policial y para aquellos que quieren iniciarse creo que ser\u00e1 una experiencia inolvidable que los acercar\u00e1 definitivamente al g\u00e9nero.<\/pre>\n<p align=\"left\"><a href=\"https:\/\/www.taller-palabras.com\/WordPress_04\/?product=cortafuegos-henning-mankell\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><strong>Adquiere un ejemplar<\/strong><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Adquiere un ejemplar Ir tras una pista, entender el m\u00f3vil, atar cabos, moverse de una huella a otra cuando las muertes se suceden y cuando \u00e9sas muertes se tocan, pero solo tangencialmente ese es el comienzo de Cortafuegos una historia que desde el principio nos introduce en el v\u00f3rtice de un remolino que nos succiona &hellip; <a href=\"https:\/\/www.taller-palabras.com\/WordPress_05\/?p=1499\" class=\"more-link\">Seguir leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Cortafuegos \u2013 Henning Mankell<\/span> <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[100,34,101,49,12,80],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.taller-palabras.com\/WordPress_05\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1499"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.taller-palabras.com\/WordPress_05\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.taller-palabras.com\/WordPress_05\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.taller-palabras.com\/WordPress_05\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.taller-palabras.com\/WordPress_05\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1499"}],"version-history":[{"count":43,"href":"https:\/\/www.taller-palabras.com\/WordPress_05\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1499\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3163,"href":"https:\/\/www.taller-palabras.com\/WordPress_05\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1499\/revisions\/3163"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.taller-palabras.com\/WordPress_05\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1499"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.taller-palabras.com\/WordPress_05\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1499"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.taller-palabras.com\/WordPress_05\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1499"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}