{"id":2128,"date":"2016-02-28T12:04:40","date_gmt":"2016-02-28T15:04:40","guid":{"rendered":"http:\/\/leyendo.taller-palabras.com\/?p=2128"},"modified":"2020-06-01T12:11:01","modified_gmt":"2020-06-01T15:11:01","slug":"el-jardin-de-verano-paullina-simons","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.taller-palabras.com\/WordPress_05\/?p=2128","title":{"rendered":"El jard\u00edn de verano (Saga 3) \u2013 Paullina Simons"},"content":{"rendered":"<p align=\"left\"><a href=\"https:\/\/www.taller-palabras.com\/WordPress_04\/?product=el-jardin-de-verano-paullina-simons\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Adquiere un ejemplar<\/a><\/p>\n<pre><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignleft  wp-image-860\" src=\"https:\/\/www.taller-palabras.com\/WordPress_05\/\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/Eljardindeverano_tapa.jpg\" alt=\"El Jardin de verano\" width=\"100\" height=\"215\"><strong>El auge de las trilog\u00edas puede mirarse desde dos puntos de vista. Por un lado la mirada del lector: el amor por una historia apasionante, el placer de seguir a tus personajes favoritos hasta cuando van al ba\u00f1o,  evitar la desaz\u00f3n de haber le\u00eddo una bella historia y esa especie de angustia que provoca el libro ya le\u00eddo pasando al segundo y luego al tercero. Pero por otro lado, est\u00e1 la mirada del autor y la editorial: si una primera parte apasiona, no escatimes segundas ni terceras en el af\u00e1n por seguir vendiendo, claro que tanto autor como editor conocen a la perfecci\u00f3n la idiosincrasia de todo lector que es la mirada anterior que les relataba. Y una armoniosa uni\u00f3n entre ambas situaciones dan por resultado que las trilog\u00edas sean hoy por hoy algo tan buscado como las sagas. Ni qu\u00e9 hablar cuando est\u00e1s como en el caso de Juego de Tronos o de Forastera y tantos otros se convierten adem\u00e1s en \u00e9xitos de series televisivas \n<\/strong> \n<script async=\"\" src=\"\/\/pagead2.googlesyndication.com\/pagead\/js\/adsbygoogle.js\"><\/script>\n<!-- Adaptable -->\n<ins class=\"adsbygoogle\" style=\"display: block;\" data-ad-client=\"ca-pub-2391984088922199\" data-ad-slot=\"9742231549\" data-ad-format=\"auto\"><\/ins>\n<script>\n(adsbygoogle = window.adsbygoogle || []).push({});\n<\/script>\nLuego de la primera y segunda parte de la trilog\u00eda de El Jinete de bronce, a esa altura ya estaba un poco saturada, sin embargo arremet\u00ed con la tercera. Como todo buen lector que se precie de tal  no pude dejar de lado una tercera parte habiendo le\u00eddo las dos anteriores. Pero sobre todo como critico que respeta a sus seguidores, (en este caso por puro respeto hacia  los lectores de este blog que esperan la rese\u00f1a de esta tercera parte)  es que me esforc\u00e9 en la lectura de las casi 1000 p\u00e1ginas de El jard\u00edn de verano. S\u00ed han le\u00eddo bien, fue un verdadero esfuerzo ya que la historia de Tatiana y Alexandre sigue ad eternum y aunque pasen mil y una vicisitudes uno est\u00e1 seguro de que nada malo puede pasarle a ese amor y como buen cuento de hadas al final ...comer\u00e1n perdices. \nEsta tercera parte est\u00e1 dedicada a las secuelas que deja una guerra de la embergadura de la Segunda Guerra Mundial y por supuesto sigue de cerca el periplo de la pareja que desde Europa termina sus d\u00edas en EE.UU. Como es mi costumbre no referir\u00e9 pormenores de la trama ya que podr\u00eda desalentar a m\u00e1s de uno a leer el libro y adem\u00e1s porque detallar el contenido tem\u00e1tico me parece de mal gusto, para eso est\u00e1 el libro:  l\u00e9elo o d\u00e9jalo.\nDesde el punto de vista del perfil de los personajes debo, me siento obligada a decir que Paullina Simons ha forzado hasta lo indecible el car\u00e1cter de ambos personajes centrales: Tatiana y Alexandre. Ha llegado hasta lo indecible para mostrar un hombre diferente, a tal punto que ha terminado por crear un s\u00faper hombre y a estirado tanto el el\u00e1stico para mostrar una mujer digna de ser amada, respetada y hasta canonizada que Tatiana se convierte en  una s\u00faper mujer y ni un s\u00faper hombre ni una s\u00faper mujer resultan cre\u00edbles hoy por hoy dentro de la literatura del siglo XXI. Es verdad que por momentos la autora intenta desacralizar lo ya sacralizado pero solo consigue crear situaciones que terminan siendo inveros\u00edmiles para los actores a los cuales ya estamos acostumbrados a ver como esos s\u00faper h\u00e9roes que son desde las primeras p\u00e1ginas de la historia. Es decir, cuanto m\u00e1s quiere sacarlos del estereotipo m\u00e1s obligada se ve a volver a \u00e9l a fin de tornar cre\u00edble lo que sigue.\nEl manejo de los personajes no siempre tiene que ver con parir seres de papel que van m\u00e1s all\u00e1 de lo real, sino justamente seres de papel lo m\u00e1s parecidos a los de carne y hueso. Por momentos Paullina Simons lo logra pero por momentos se sumerge en un ambicioso viaje psicol\u00f3gico y crea h\u00e9roes m\u00e1s propios de la literatura decimon\u00f3nica que de la contempor\u00e1nea. Creo una vez m\u00e1s que no es un defecto profesional de la autora que sin duda ha creado una historia que hace llorar a muchos sino simplemente por lo que comentaba m\u00e1s arriba, la larga extensi\u00f3n de una historia que podr\u00eda haberse ahora unos cuantos cientos de p\u00e1ginas, la oblig\u00f3 a tensar la cuerda.\nSin embargo, en su conjunto podemos decir que nos encontramos con personajes que van cambiando, creciendo, envejeciendo, aunque sea poco cre\u00edble que esa pasi\u00f3n y esas ganas de hacer el amor hasta en la cocina sigan tan exageradamente presentes en ambos personajes a pesar de los a\u00f1os, de la vida en com\u00fan, de la rutina y tantos etc\u00e9teras que destruyen cualquier matrimonio o al menos lo tornan menos efusivo que en la adolescencia. Haber mostrado incluso ese desgaste  no era pecado ni hubiese desmitificado el amor eterno, sino que hubiese sido una cuota de simple y puro sentido com\u00fan para sintetizar cualquier cotidianidad. Pero, en ese aspecto Tatiana y Alexandre se ponen una vez la capa de s\u00faper h\u00e9roes y echan por tierra cualquier realidad. Entonces, no cabe menos que preguntarnos ante cada escena cargada de pasi\u00f3n \u00bfsomos nosotros los mediocres? o \u00bfson ellos exageradamente extraordinarios?.\n<img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignleft  wp-image-866\" src=\"https:\/\/www.taller-palabras.com\/WordPress_05\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/eljardindeverano_autor.jpg\" alt=\"Autor\" width=\"180\" height=\"185\">Creo que para esta tercera y \u00faltima parte de la trilog\u00eda de El jinete de bronce, la autora ha apelado a la segunda mirada de que hablaba al comienzo de esta rese\u00f1a.\nSin embargo, la Simons tiene un punto a favor y es que no apela a golpes bajos sino que toda situaci\u00f3n entra dentro de lo posible, de lo cre\u00edble: la guerra, las secuelas (un poco exageradas para mi gusto)  la lucha por una vida mejor, la dignidad y el honor son pilares sobre los cuales se apuntalan los tres libros y que se mantienen inalterables respecto a los personajes centrales, a pesar de los embates de cada etapa vivida.\n Paullina nace en Leningrado, como producto de su nacionalidad conoce las costumbres rusas, incluso de algunas comidas de las cuales, debo admitir, corr\u00ed a buscar recetas porque me dije que si Tatiana puede atrapar a Alexandre con esas exquisiteces, yo tambi\u00e9n podr\u00eda hacer de las m\u00edas. \nA la edad de diez a\u00f1os su familia emigra y se establece en Estados Unidos. Algo parecido a lo que  les sucede a sus personajes  aunque bajo circunstancias distintas. La autora busca y encuentra en su propia experiencia la manera de hacer cre\u00edble el desarraigo y la adaptaci\u00f3n a un mundo tan diametralmente opuesto al mundo del cual provienen los personajes. La impronta personal en cuanto a sensaciones sin duda debe haber sido marcante a la hora de armar los perfiles,  la autora asegura en un reportaje que los personajes  brotaron de su imaginaci\u00f3n pero que las historias de fondo de Leningrado (de la guerra, del hambre, la separaci\u00f3n, el sufrimiento) vinieron de su familia y familiares y amigos que hab\u00edan vivido lo peor.\n\n<script type=\"text\/javascript\" src=\"\/\/pagead2.googlesyndication.com\/pagead\/js\/adsbygoogle.js\" async=\"\"><\/script><!-- Entre_entrada --> <ins class=\"adsbygoogle\" style=\"display: inline-block; width: 300px; height: 250px;\" data-ad-client=\"ca-pub-2391984088922199\" data-ad-slot=\"5826215141\"><\/ins><script type=\"text\/javascript\">\/\/ <![CDATA[\n(adsbygoogle = window.adsbygoogle || []).push({});\n\/\/ ]]><\/script>\n\nA pesar de los lugares comunes, a\u00fan forzando la credibilidad en torno al perfil de los actores principales, dejando de lado lo incre\u00edble, si aceptamos jugar el juego que Paullina Simons nos propone, este tercer libro tanto como los dos primeros dejaran satisfechos a los lectores de corazones rom\u00e1nticos hasta seducirlos. Aquellos que aman los libros rom\u00e1nticos caer\u00e1n rendidos a los pies de la Simons y clamaran por m\u00e1s de Tatiana y Alexandre que posiblemente se conviertan en dos de esos personajes que dif\u00edcilmente lograremos encontrar en otras historias. Dos personajes de novela que llegaron para quedarse en la memoria. \n<\/pre>\n<p align=\"left\"><a href=\"https:\/\/www.taller-palabras.com\/WordPress_04\/?product=el-jardin-de-verano-paullina-simons\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Adquiere un ejemplar<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Adquiere un ejemplar El auge de las trilog\u00edas puede mirarse desde dos puntos de vista. Por un lado la mirada del lector: el amor por una historia apasionante, el placer de seguir a tus personajes favoritos hasta cuando van al ba\u00f1o, evitar la desaz\u00f3n de haber le\u00eddo una bella historia y esa especie de angustia &hellip; <a href=\"https:\/\/www.taller-palabras.com\/WordPress_05\/?p=2128\" class=\"more-link\">Seguir leyendo <span class=\"screen-reader-text\">El jard\u00edn de verano (Saga 3) \u2013 Paullina Simons<\/span> <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[34,76,49,12,77],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.taller-palabras.com\/WordPress_05\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2128"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.taller-palabras.com\/WordPress_05\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.taller-palabras.com\/WordPress_05\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.taller-palabras.com\/WordPress_05\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.taller-palabras.com\/WordPress_05\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2128"}],"version-history":[{"count":12,"href":"https:\/\/www.taller-palabras.com\/WordPress_05\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2128\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3133,"href":"https:\/\/www.taller-palabras.com\/WordPress_05\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2128\/revisions\/3133"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.taller-palabras.com\/WordPress_05\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2128"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.taller-palabras.com\/WordPress_05\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2128"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.taller-palabras.com\/WordPress_05\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2128"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}