{"id":3297,"date":"2021-05-24T13:29:57","date_gmt":"2021-05-24T16:29:57","guid":{"rendered":"https:\/\/www.taller-palabras.com\/WordPress_05\/?p=3297"},"modified":"2021-05-26T12:03:16","modified_gmt":"2021-05-26T15:03:16","slug":"todos-nuestros-ayeres-natalia-ginzburg","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.taller-palabras.com\/WordPress_05\/?p=3297","title":{"rendered":"Todos nuestros ayeres &#8211; Natalia Ginzburg"},"content":{"rendered":"\n<p><a href=\"https:\/\/www.taller-palabras.com\/WordPress_04\/?product=todos-nuestros-ayeres-natalia-ginzburg-ebook\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Adquiere un ejemplar<\/a><\/p>\n\n\n\n<pre><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignleft wp-image-1500\" src=\"\nhttps:\/\/www.taller-palabras.com\/WordPress_05\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/tapa_TodosAyeres.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"\"><strong>No pocos consideran la tercera novela de Natalia Ginzburg como su obra maestra, lo cierto es que no muchos la habr\u00e1n devorado en tan corto tiempo como me sucedi\u00f3.\nEs una novela corta, es verdad, pero tan intensa, tan profunda y a la vez tan simple y directa que uno no puede menos que tirarse de cabeza y salir a flote solamente con la \u00faltima frase que adem\u00e1s nos deja un regusto suave a pesar de lo \u00e1cido del contenido de la historia.<\/strong>\n<script async=\"\" src=\"\/\/pagead2.googlesyndication.com\/pagead\/js\/adsbygoogle.js\"><\/script>\n<!-- Adaptable -->\n<ins class=\"adsbygoogle\" style=\"display: block;\" data-ad-client=\"ca-pub-2391984088922199\" data-ad-slot=\"9742231549\" data-ad-format=\"auto\"><\/ins>\n<script>\n(adsbygoogle = window.adsbygoogle || []).push({});\n<\/script>\n<i>Y se echaron a re\u00edr y se sent\u00edan muy amigos los tres, Anna, Emanuele y Giustino y se sent\u00edan felices de estar juntos, acord\u00e1ndose de sus difuntos y de la guerra interminable y del dolor y el clamor y pensando en la dif\u00edcil y larga vida que les quedaba por recorrer, llena de cosas que a\u00fan no hab\u00edan aprendido.<\/i><br>\nResulta complicado razonar el contenido dram\u00e1tico de la novela, desde esas palabras finales de casi consuelo con que la autora culmina una historia desconsoladora, penosa como todas las historias que ruedan con la Guerra como tel\u00f3n de fondo. \nEn este caso la Segunda Guerra mundial es el escenario donde los protagonistas de Todos nuestros ayeres se arman y se desarman, se conocen y se desconocen a s\u00ed mismos: sobreviven.\nEs la historia de una familia desde los a\u00f1os previos a la guerra hasta la liberaci\u00f3n de Italia. Los hombres van a la guerra, las mujeres se quedan en casa, las amistades, las familias se disgregan, las relaciones se disuelven y todo adquiere un tono gris que acompa\u00f1a el devenir de los sucesos pol\u00edticos y sociales con las consecuencias psicol\u00f3gicas que el contexto implica. \nAcompa\u00f1ando a la protagonista podemos reconocer a la propia autora y los hechos como parte de su autobiograf\u00eda que retrata los sue\u00f1os truncados de muchos y el pesimismo que rode\u00f3 a toda una generaci\u00f3n de la cual Natalia Ginzburg form\u00f3 parte. Anna la protagonista de nuestros ayeres es, podr\u00edamos decir, el alter ego de la autora y sin embargo, gracias a su magistral pluma, esta logra narrar los hechos de manera desapegada, con el objetivismo de quien los presencia m\u00e1s que vivirlos, lo cual nos evita el l\u00f3gico dramatismo que hubiese convertido en melodrama la cruda realidad de la Segunda gran Guerra. \nAnna no es una protagonista al uso, es decir es una protagonista de los hechos en general y no tan solo de su propia vida. A lo largo de las primeras p\u00e1ginas incluso su nombre casi no aparece y se mimetiza en los estragos que el contexto produce en sus familiares y amigos cercanos. Anna es como la describir\u00e1 su marido <i>\u201cun insecto, un insecto que no sabe m\u00e1s que de la hoja de la que est\u00e1 colgado\u201d<\/i>. Y es que Anna cuelga de esa realidad como una oruga que solo puede seguir trepando, reptando, asimilando lo que le toca vivir sin m\u00e1s expectativas que el devenir. Una oruga que intentar\u00e1 preservar la esperanza de la mariposa que podr\u00e1 ser, de esa mariposa que ser\u00e1 cuando todo haya terminado. Una sobreviviente. \nEn medio de una familia que se fragmenta a medida que la Guerra avanza, la vida de Anna se transforma y de la ciudad debe trasladarse al campo en compa\u00f1\u00eda de un marido que viene a rescatarla de la nada en que se ha convertido su antiguo mundo, y la traslada a la nada de un pueblo en los confines de una Italia cercada por el avance de las tropas enemigas. Se convierte en madre de un ni\u00f1o cuyo padre desconoce su existencia y eso en lugar de redimirla desde el amor la sumerge a\u00fan m\u00e1s en la desidia y el estupor, ser madre no le infunde tranquilidad sino todo lo contrario, hace m\u00e1s evidente el desasosiego de dar vida en medio de la muerte sin la esperanza de un ma\u00f1ana.   \n<img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignleft\" img=\"\" src=\"https:\/\/www.taller-palabras.com\/WordPress_05\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/ginzburg.jpg\" alt=\"\" width=\"180\" height=\"\">Como en otras novelas de Natalia Ginzburg ac\u00e1 tambi\u00e9n asistimos al paso de la ni\u00f1ez a la vida adulta, pero de una manera brutal, casi como si de un cachetazo se tratara, Anna se ve obligada a crecer sumida en la estupefacci\u00f3n de un porvenir incierto. \nComo muchas veces lo vemos, aprendemos y ponemos en pr\u00e1ctica en nuestro <a href=\"https:\/\/www.taller-palabras.com\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Taller Literario<\/a>, el estilo es mesurado y sin grandes artilugios. Es una escritura hablada y la voz de los personajes nos llega sin di\u00e1logos directos pero de manera natural. Los personajes se expresan desde un coloquial claro y con una frescura poco habitual en textos de esa \u00e9poca, estamos hablando del a\u00f1o 1952, a\u00f1o en que la novela fue escrita y donde el estilo de los autores por ese entonces era mucho m\u00e1s acad\u00e9mico y ortodoxo respecto a las leyes de escritura en general. A pesar de que nunca es expl\u00edcita con los sentimientos de sus personajes y deja que el lector lo intuya y lo deduzca por medio de sus acciones, es evidente la postura feminista de la autora que ha sido una de las primeras abanderadas del feminismo junto con autoras de la talla de Doris Lessing, Carmen Mart\u00edn Gaite o Ana Mar\u00eda Matute, sus contempor\u00e1neas, que escribieron como ella con el coraz\u00f3n latiendo entre las manos. \nEl d\u00eda a d\u00eda, la esencia de los hechos que se evidencian en las escenas armadas con simpleza pero con solidez, la irreductible participaci\u00f3n de la mujer en los tiempos de Guerra, nos ponen frente a la posici\u00f3n irrebatible de esa mujer que a principios del siglo XX cambiar\u00e1 el rumbo de la historia de muchas mujeres. \n\nQuiz\u00e1s la mayor virtud de Natalia Ginzburg sea su sabidur\u00eda para hacerse a un lado, para desaparecer en sus propios libros, para que sus personajes se muestren como son: impredecibles y vulnerables y misteriosos. Sus personajes, de los cuales ella era sin duda uno de ellos, se nos presentan como son y nunca investidos del estereotipo de los personajes signados por la crueldad del mundo que les toca vivir sino como parte irremediable, como consecuencia de ese mundo en controversia.\n<script async=\"\" src=\"\/\/pagead2.googlesyndication.com\/pagead\/js\/adsbygoogle.js\"><\/script>\n<!-- Adaptable -->\n<ins class=\"adsbygoogle\" style=\"display: block;\" data-ad-client=\"ca-pub-2391984088922199\" data-ad-slot=\"9742231549\" data-ad-format=\"auto\"><\/ins>\n<script>\n(adsbygoogle = window.adsbygoogle || []).push({});\n<\/script>\n<i>Todos nuestros ayeres<\/i>, como he dicho, es quiz\u00e1s su obra maestra pero podemos encontrar id\u00e9ntico placer en el resto de su producci\u00f3n. Sus novelas, todas ellas, est\u00e1n atravesadas por expectativas fallidas y relaciones inciertas y embarazos inoportunos como la rabiosa protagonista de <i>Y eso fue lo que pas\u00f3<\/i>, que cansada de los desaires y abandonos, asesina a su marido. O la nost\u00e1lgica y generosa hero\u00edna de <i>Todos nuestros ayeres<\/i>, o las dos j\u00f3venes narradoras de <i>Valentino y Sagitario<\/i>, que en clave \u00edntima atestiguan, con desapego y lucidez, el sigiloso resquebrajamiento de sus familias. Y la extraordinaria protagonista de <i>Las palabras de la noche<\/i> que narra en primera persona una relaci\u00f3n imposible que perturba la vida de un pueblo.\n<i>\u201cLos libros aut\u00e9nticos operan el prodigio de devolvernos el amor por la vida\u201d<\/i>, dijo ella con su justeza habitual. Natalia Ginzburg opera el prodigioso proceso de ponernos frente a la vida con la certeza de que solo el amor y la verdad pueden hacernos dignos.\n \n<\/pre>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/www.taller-palabras.com\/WordPress_04\/?product=todos-nuestros-ayeres-natalia-ginzburg-ebook\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Adquiere un ejemplar<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Adquiere un ejemplar No pocos consideran la tercera novela de Natalia Ginzburg como su obra maestra, lo cierto es que no muchos la habr\u00e1n devorado en tan corto tiempo como me sucedi\u00f3. 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