{"id":81,"date":"2014-05-22T15:37:46","date_gmt":"2014-05-22T18:37:46","guid":{"rendered":"http:\/\/leyendo.taller-palabras.com\/?p=81"},"modified":"2022-01-15T09:54:40","modified_gmt":"2022-01-15T12:54:40","slug":"la-ladrona-de-libros-markus-zusak","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.taller-palabras.com\/WordPress_05\/?p=81","title":{"rendered":"La Ladrona de libros \u2013 Markus Zusak"},"content":{"rendered":"<p align=\"left\"><a href=\"https:\/\/www.taller-palabras.com\/WordPress_04\/?product=la-ladrona-de-libros-markus-zusak-ebook&amp;v=d72a48a8ebd2\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Adquiere un ejemplar<\/a><\/p>\n<pre><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-thumbnail wp-image-82\" src=\"https:\/\/www.taller-palabras.com\/WordPress_05\/\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/la-ladrona-de-libros.jpg\" alt=\"la ladrona de libros\" width=\"150\" height=\"210\" \/><strong>El marco de la Segunda Guerra mundial ha servido de excusa a tant\u00edsimos escritores en la historia de la literatura que la simple menci\u00f3n de esa \u00e9poca nos hace temblar como lectores, nos hace exclamar \u201cno por Dios, otra vez no\u201d. Sin embargo, Markus Zusak logra encontrar una voz distinta, un \u00e1ngulo menos perverso que humano y m\u00e1s sensitivo que dram\u00e1tico. Liesel es la protagonista de la historia y es la ladrona de libros.<\/strong>\n<script async=\"\" src=\"\/\/pagead2.googlesyndication.com\/pagead\/js\/adsbygoogle.js\"><\/script>\n<!-- adaptable_texto -->\n<ins class=\"adsbygoogle\" style=\"display: block;\" data-ad-client=\"ca-pub-2391984088922199\" data-ad-slot=\"6200009149\" data-ad-format=\"auto\"><\/ins>\n<script>\n(adsbygoogle = window.adsbygoogle || []).push({});\n<\/script>\nLa historia comienza sobre un tren. La madre de Liesel, una comunista perseguida por los nazis,\u00a0la entregar\u00e1 junto con su hermano a\u00a0una familia de acogida. Pero en ese tren, camino a Munich, el hermano de Liesel muere y es enterrado al costado de las v\u00edas, en ese momento uno de los sepultureros pierde un libro: El Manual del buen sepulturero, que Liesel recoge y se lo guarda. Comienza as\u00ed la carrera de la ladrona de libros, los libros que de alguna manera salvar\u00e1n su inocencia y dar\u00e1n sentido a sus d\u00edas. Hans y Rosa Hubermann acogen a Liesel.\u00a0Son un matrimonio con dos hijos grandes que se han marchado del hogar y sobreviven como muchos otros en esa \u00e9poca. Rosa autoritaria, dura lava y plancha para afuera y a pesar de su hosquedad se convierte en una madre para Liesel. Hans es tierno, amable, imaginativo, es pintor de brocha gorda casi desocupado por la falta de trabajo y acordeonista,\u00a0se transforma inmediatamente en el padre que Liesel nunca tuvo. Liesel no sabe leer y cuando una noche de pesadillas Hans entra en su cuarto descubre el Manual del buen sepulturero que la ni\u00f1a oculta entre sus s\u00e1banas y juntos inician un asombroso camino de palabras que colma de plenitud el alma de la ni\u00f1a y la salva del odio y la desesperanza de un Alemania y de un mundo en guerra. Con el devenir de la historia llegaran otros libros a manos de Liesel y otros personajes completaran la historia y su mundo. Rudy, su vecino y amigo, su compinche y enamorado desde el primer d\u00eda en que la ve. Max el jud\u00edo que los Hubermann esconden en su casa y cuyo padre hab\u00eda salvado la vida de Hans en la Primera Guerra Mundial. <a href=\"https:\/\/www.taller-palabras.com\/WordPress_05\/\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/markus_zusak1.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignleft  wp-image-1141\" src=\"https:\/\/www.taller-palabras.com\/WordPress_05\/\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/markus_zusak1-201x300.jpg\" alt=\"markus_zusak\" width=\"170\" height=\"190\" \/><\/a> \nLa prosa se acerca a la literatura juvenil por la sencillez del discurso narrativo. Mediante un estilo simple y despojado Zusak, sin llegar al paroxismo de la l\u00edrica, introduce una especie de bruma po\u00e9tica que atrapa con im\u00e1genes sencillamente acariciadoras. Se permite adem\u00e1s, lo que considero un recurso totalmente innovador, que es el de resumir cada tanto, en letras negras, situaciones complejas que de otra forma hubieran exigido p\u00e1ginas y m\u00e1s p\u00e1ginas para mostrarse, convirtiendo la historia en un mamotreto complejo y lejano a la idea de brillante simpleza en medio de la brutal complejidad de la guerra que sin duda el autor alcanza. Mediante este recurso de resumir, Zusak logra con un par de frases instalar en el lector lo esencial y \u00e9ste inmediatamente convierte esos datos simples en parte de la historia. Logra con la suma todo esto un espl\u00e9ndido manejo de la historia que despojada de todo dramatismo no deja de transmitirnos el horror de la guerra y sin embargo se reserva un espacio para la esperanza. La esperanza nos espera a la vuelta de cualquier esquina y los libros en este caso son esas esquinas que hacen soportables el d\u00eda a d\u00eda de Liesel, donde asedia el hambre y la muerte agazapada nos encuentra cuando menos la esperamos. La historia est\u00e1 contada justamente por la muerte que en su recorrido por las vidas de los personajes nos va anunciando parad\u00f3jicamente no tan solo el final, sino la vida maravillosa que todos y cada uno de los personajes han vivido, lo cual de alguna manera hace hasta tolerable y comprensible, en medio de tantas muertes que el desenlace de la historia termine con la vida de Hans y Rosa en un bombardeo y aunque no tan aceptable, termine tambi\u00e9n con la vida de Rudy.\n\n<script type=\"text\/javascript\" src=\"\/\/pagead2.googlesyndication.com\/pagead\/js\/adsbygoogle.js\" async=\"\"><\/script><!-- Entre_entrada --> <ins class=\"adsbygoogle\" style=\"display: inline-block; width: 300px; height: 250px;\" data-ad-client=\"ca-pub-2391984088922199\" data-ad-slot=\"5826215141\"><\/ins><script type=\"text\/javascript\">\/\/ <![CDATA[\n(adsbygoogle = window.adsbygoogle || []).push({});\n\/\/ ]]><\/script>\n\nLa ladrona de libros emparentado con obras como \u201cLa vida es bella\u201d o \u201cEl chico del piyama a rayas\u201d nos acerca una mirada diferente del horror de la Segunda Guerra Mundial, nos habla de la posibilidad de continuar siendo compasivos, tiernos, sensibles, humanos, en medio de una debacle tan inhumana como la Segunda o cualquier otra guerra.\n<\/pre>\n<p align=\"left\"><a href=\"https:\/\/www.taller-palabras.com\/WordPress_04\/?product=la-ladrona-de-libros-markus-zusak-ebook&amp;v=d72a48a8ebd2\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Adquiere un ejemplar<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Adquiere un ejemplar El marco de la Segunda Guerra mundial ha servido de excusa a tant\u00edsimos escritores en la historia de la literatura que la simple menci\u00f3n de esa \u00e9poca nos hace temblar como lectores, nos hace exclamar \u201cno por Dios, otra vez no\u201d. Sin embargo, Markus Zusak logra encontrar una voz distinta, un \u00e1ngulo &hellip; <a href=\"https:\/\/www.taller-palabras.com\/WordPress_05\/?p=81\" class=\"more-link\">Seguir leyendo <span class=\"screen-reader-text\">La Ladrona de libros \u2013 Markus Zusak<\/span> <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[34,141,49,142,12,80],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.taller-palabras.com\/WordPress_05\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/81"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.taller-palabras.com\/WordPress_05\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.taller-palabras.com\/WordPress_05\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.taller-palabras.com\/WordPress_05\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.taller-palabras.com\/WordPress_05\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=81"}],"version-history":[{"count":27,"href":"https:\/\/www.taller-palabras.com\/WordPress_05\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/81\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3338,"href":"https:\/\/www.taller-palabras.com\/WordPress_05\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/81\/revisions\/3338"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.taller-palabras.com\/WordPress_05\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=81"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.taller-palabras.com\/WordPress_05\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=81"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.taller-palabras.com\/WordPress_05\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=81"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}